Obligada, “La Pasión de Cristo”, la película que levantó polvareda en los medios. Varias cosas al pie: muy buena película, tal vez no una obra maestra, pero sí un film con muchas ideas. Muy dura. Violenta, pero no violencia gratuita. El mensaje es siempre el de amor al prójimo. Y hay que ser muy retorcido para verla como un panfleto antisemita. O barullo de marketing, o persecuta individual a Mel Gibson, pero el film no se merece ese nivel de discusión. Ampliaremos más en la crítica del Chatarra, cuando actualicemos el mes de abril. Pero adelantamos: para ir a ver. Espíritus sensibles: abstenerse.
Otra que no es revolucionaria por su presentación (cinematográficamente pobre, con pésima imagen y sonido, que empeora por su proyección en video), pero vital para entender la historia reciente, es “La mayor estafa (al pueblo argentino)”, la película de Muziak sobre la deuda externa, reivindicando la figura de Alejandro Olmos, un periodista argentino que dejó la vida en una causa judicial que sacó a la luz la ilegitimidad de la deuda. Como ejemplo: no hay registro contable alguna de la deuda de los años del Proceso. Para ver, no por sus dones cinematográficos, si no por su valor histórico.
29.3.04
deseo
TITULAR:
Grondona quiere que la gente "se enamore de la Selección" y llene la cancha de River ante Ecuador
(clarín, 26.03.04)
Fácil. Que se vaya Bielsa.
Grondona quiere que la gente "se enamore de la Selección" y llene la cancha de River ante Ecuador
(clarín, 26.03.04)
Fácil. Que se vaya Bielsa.
26.3.04
lo que una da gratis, otras...
TITULAR:
Para pagarse la universidad, una joven británica remató su virginidad en Internet
Rosie Reid, tal es su nombre, cobró por su virginidad uno 22 mil euros. El mejor postor en la subasta fue un ingeniero de 44 años, divorciado y padre de dos hijas
(clarin, 25.03.04)
Para pagarse la universidad, una joven británica remató su virginidad en Internet
Rosie Reid, tal es su nombre, cobró por su virginidad uno 22 mil euros. El mejor postor en la subasta fue un ingeniero de 44 años, divorciado y padre de dos hijas
(clarin, 25.03.04)
25.3.04
lo mataron como a un perro
“No hay ninguna duda, esto ha sido un asesinato premeditado. En Irak hay muchas recompensas, y estamos convencidos de que la cabeza de Blaze tenía precio”, declaró el suboficial del ejército británico, Steve Dineley, de 24 años, al diario británico “The Sun”. No se refería a ningún gran soldado, sino a un perro de raza Springer spaniel que fue atropellado por un grupo de “rebeldes” iraquíes en la ciudad de Basora, al sur del país porque “con su olfato había encontrado una gran cantidad de armas enemigas”.
Para el entrenamiento de Blaze el ejército inglés invirtió cerca de 30 mil euros y en su exitosa trayectoria se destacaba el descubrimiento de varios rifles AK-47, granadas, bombas, dinamita e, incluso, cinco misiles antiaéreos. Según relataron los soldados británicos, en el “atentado” era imposible que no lo vieran, ya que el animal portaba un collar fluorescente que lo hacía perfectamente visible. Pero la vida del destacado combatiente no fue en vano, según declaró el General Ken Perkins, el "perro héroe" posiblemente reciba una medalla honorífica.
(clarin, 25.03.04)
Para el entrenamiento de Blaze el ejército inglés invirtió cerca de 30 mil euros y en su exitosa trayectoria se destacaba el descubrimiento de varios rifles AK-47, granadas, bombas, dinamita e, incluso, cinco misiles antiaéreos. Según relataron los soldados británicos, en el “atentado” era imposible que no lo vieran, ya que el animal portaba un collar fluorescente que lo hacía perfectamente visible. Pero la vida del destacado combatiente no fue en vano, según declaró el General Ken Perkins, el "perro héroe" posiblemente reciba una medalla honorífica.
(clarin, 25.03.04)
filmes
En SCSP ya salieron las críticas de "Regreso a Could Mountain" (pésima) y la de Woody Allen (muy buena). En cartera tengo la crítica para "El pago", la última de John Woo basado en un cuento del autor de "Minority Report". La historia promete más de lo que efectivamente termina siendo. En otras manos, era una gran película futurista. Un blockbuster típico: esperar al video. Otra que tenemos en cartera es "El Nuremberg argentino", el documental sobre el Juicio a las Juntas Militares. Como expresión artística no innova, pero vale verla por el valor histórico de esas imágenes, nunca vistas por el pueblo argentino. En algún momento, uno de los jueces pregunta si la historia argentina no pudo ser diferente, de haberse televisado el Juicio. Comedia livianita: “Mi novia Polly”, otra de esas comedias desganadas de Hollywood. Muy linda Jennifer Aniston. Y una película muy rara, pero muy rara, y que me gustó: “Reconstrucción de un amor”. No es de consumo amplio. Es de esos filmes que son imposibles de recomendar, porque siempre vas a quedar mal con alguien. Pero tiene cosas interesantes.
24.3.04
40 años hablando de los últimos 40 años
En "Solos en la madrugada", el locutor radial que interpretaba José Sacristán, le dice a su audiencia que no se pueden pasar los próximos 40 años hablando de los últimos 40 años. Vale recordar esta idea, en un nuevo aniversario de la instauración del Proceso. Más aún cuando tenemos otro acto de circo de nuestros políticos, distrayendo con el Museo de la Memoria y el traslado de la ESMA, para que no preguntemos quiénes fueron los responsables de la hecatombe de estos últimos años.
En el Juicio a las Juntas Militares, quedó al descubierto el mecanismo del llamado terrorismo de Estado instaurado por el Proceso. Más allá de los castigos y los perdones conferidos, la verdad histórica salió a la luz. Sin embargo, no ha habido ninguna CONADEP de la deuda externa, de los atentados a la Embajada y a la AMIA, de la corrupción de la reforma del Estado de los 90, de los beneficiarios de la chapucera devaluación del 2002, de la confiscación de los ahorros de los argentinos depositados en los bancos.
Ahora, para el mismo partido que aceptó sin chistar los indultos de Menem, es más que conveniente golpearse el pecho por el Proceso y enjugarse las lágrimas con las notas del himno nacional. ¿No sería un buen homenaje, para la generación que soportó la más sangrienta dictadura de nuestra historia, sacar a la luz, los otros muertos de los tiempos recientes?
En el Juicio a las Juntas Militares, quedó al descubierto el mecanismo del llamado terrorismo de Estado instaurado por el Proceso. Más allá de los castigos y los perdones conferidos, la verdad histórica salió a la luz. Sin embargo, no ha habido ninguna CONADEP de la deuda externa, de los atentados a la Embajada y a la AMIA, de la corrupción de la reforma del Estado de los 90, de los beneficiarios de la chapucera devaluación del 2002, de la confiscación de los ahorros de los argentinos depositados en los bancos.
Ahora, para el mismo partido que aceptó sin chistar los indultos de Menem, es más que conveniente golpearse el pecho por el Proceso y enjugarse las lágrimas con las notas del himno nacional. ¿No sería un buen homenaje, para la generación que soportó la más sangrienta dictadura de nuestra historia, sacar a la luz, los otros muertos de los tiempos recientes?
23.3.04
gorilas en la niebla
Ricardo López Murphy levantó el tono de voz y miró a los economistas y empresarios que lo acompañaban en la larga mesa del Club Americano. "Perdimos el debate. En todo el mundo lo ganamos, pero lo perdimos en la Argentina. Lo perdimos nosotros. La culpa la tenemos todos."
(...)
Szewach se dirigió a Marc Miles, director de la Fundación Heritage, y le hizo la pregunta que se convirtió luego en el eje del almuerzo: ¿cómo es posible que el país, con menos libertad económica, control de precios y más gasto, crezca casi al 9%? ."¿Pero por cuánto tiempo?", contestó Miles, que dijo no conocer a fondo la situación, aunque en todo caso se trataba de una recuperación.
(...)
Szewach volvió sobre las ideas: "El terreno que hemos perdido lo hemos perdido en la mitad de los 90". López Murphy involucró a piqueteros y activistas políticos: "No les pudimos ganar a estos bárbaros, a gente que les pega a los ancianos en las calles. Nos hacen congratularnos de no cumplir con nuestros compromisos y de ser sinvergüenzas. Yo los conozco a todos, porque estaban conmigo en la facultad.".
(...)
(José Luis) Espert sostuvo que el libre mercado no había calado demasiado hondo en la Argentina por una cuestión cultural. "Este es un pueblo de una bajísima educación: valida cualquier disparate cada 15 años."
-¿Cómo se explica que en la Capital Federal, el distrito de mayor educación del país, tengan adhesión candidatos que proponen políticas distintas de las que ustedes pregonan?- preguntó LA NACION.
-Aun así, la Capital Federal tiene muy bajo nivel educativo respecto de los países desarrollados- dijo Espert.
(la nación, 23.03.04)
(...)
Szewach se dirigió a Marc Miles, director de la Fundación Heritage, y le hizo la pregunta que se convirtió luego en el eje del almuerzo: ¿cómo es posible que el país, con menos libertad económica, control de precios y más gasto, crezca casi al 9%? ."¿Pero por cuánto tiempo?", contestó Miles, que dijo no conocer a fondo la situación, aunque en todo caso se trataba de una recuperación.
(...)
Szewach volvió sobre las ideas: "El terreno que hemos perdido lo hemos perdido en la mitad de los 90". López Murphy involucró a piqueteros y activistas políticos: "No les pudimos ganar a estos bárbaros, a gente que les pega a los ancianos en las calles. Nos hacen congratularnos de no cumplir con nuestros compromisos y de ser sinvergüenzas. Yo los conozco a todos, porque estaban conmigo en la facultad.".
(...)
(José Luis) Espert sostuvo que el libre mercado no había calado demasiado hondo en la Argentina por una cuestión cultural. "Este es un pueblo de una bajísima educación: valida cualquier disparate cada 15 años."
-¿Cómo se explica que en la Capital Federal, el distrito de mayor educación del país, tengan adhesión candidatos que proponen políticas distintas de las que ustedes pregonan?- preguntó LA NACION.
-Aun así, la Capital Federal tiene muy bajo nivel educativo respecto de los países desarrollados- dijo Espert.
(la nación, 23.03.04)
22.3.04
¿OVNI en Marte? Hmmm....
TITULAR:
El 'Spirit' envía la primera imagen de un 'objeto volante no identificado' que sobrevuela Marte
"Al observar el cielo de Marte con el filtro verde de su cámara panorámica el Spirit se ha encontrado con una sorpresa: un rastro en el cielo", asegura el Jet Propulsion Laboratory de la NASA en un comunicado.
(...)
Dado que el objeto volante no identificado (OVNI) parece moverse describiendo un arco de 4 grados en 15 segundos, los científicos han descartado que se trate de las sondas rusas Mars 2, Mars 3, Mars 5, o Phobos 2; y también han descartado las naves estadounidenses Mariner 9 y Viking 1, lo que deja sólo una posibilidad: la Viking 2 de la NASA, que tiene una órbita polar que coincidiría al menos parcialmente con la que describe el OVNI localizado por el 'Spirit'.
Sin embargo, no todos piensan que la fotografía tiene una explicación 'natural'. Mark Lemmon, uno de los responsables de los rovers que trabaja en la Universidad de Texas, ha asegurado en una entrevista: "¿Estamos ante la primera imagen de un meteorito tomada desde Marte o ante la la fotografía de una nave espacial enviada por otra civilización que está llevando a cabo su propio programa de exploración espacial?".
(el mundo, 22.03.04)
El 'Spirit' envía la primera imagen de un 'objeto volante no identificado' que sobrevuela Marte
"Al observar el cielo de Marte con el filtro verde de su cámara panorámica el Spirit se ha encontrado con una sorpresa: un rastro en el cielo", asegura el Jet Propulsion Laboratory de la NASA en un comunicado.
(...)
Dado que el objeto volante no identificado (OVNI) parece moverse describiendo un arco de 4 grados en 15 segundos, los científicos han descartado que se trate de las sondas rusas Mars 2, Mars 3, Mars 5, o Phobos 2; y también han descartado las naves estadounidenses Mariner 9 y Viking 1, lo que deja sólo una posibilidad: la Viking 2 de la NASA, que tiene una órbita polar que coincidiría al menos parcialmente con la que describe el OVNI localizado por el 'Spirit'.
Sin embargo, no todos piensan que la fotografía tiene una explicación 'natural'. Mark Lemmon, uno de los responsables de los rovers que trabaja en la Universidad de Texas, ha asegurado en una entrevista: "¿Estamos ante la primera imagen de un meteorito tomada desde Marte o ante la la fotografía de una nave espacial enviada por otra civilización que está llevando a cabo su propio programa de exploración espacial?".
(el mundo, 22.03.04)
17.3.04
¿una derrota de la democracia?
No por conocida, deja de sorprender, la habilidad de nuestra inteligencia neoliberal para llenarse la boca con la palabra democracia... salvo cuando los pueblos la ejercitan. Lentamente empiezan a uniformarse los medios argentinos con la teoría de que la derrota electoral de Aznar significa un triunfo del terrorismo que logró asustar al electorado, volcando una elección ya “ganada” por el Partido Popular.
Primer punto: una encuesta no es una elección. El pueblo se manifiesta con el voto y toda encuesta es una aproximación, en muchos casos, manipulada por los mismos partidos políticos. Segundo: aún suponiendo ciertas estas encuestas, no deja de ser democrático que el pueblo le pase una factura a Aznar por haberlos llevado a una guerra que la mayoría de España no apoyaba (en esos momentos, nadie habló de lo antidemocrático de un presidente que ignora el mandato de sus votantes).
Pero, principalmente, parecen olvidar nuestros cerebros de la derecha vernácula es que Aznar mintió a su electorado, tratando de dirigir las sospechas a ETA, porque si se sabía que la autoría era de un grupo radical islámico, iba a ser juzgada su decisión de invadir Irak y, posiblemente, perdiera la elección. Y que el mismo pueblo español que tuvo la valentía de salir a la calle al día siguiente de un atentado atroz, para decirle no al terrorismo, la tuvo también para castigar en las urnas al presidente que les había mentido. Si eso no es democrático, si eso no habla de la madurez y la ética de un pueblo, me cuesta trabajo explicar porqué.
Para los analistas políticos locales: en nuestra patria, al momento de juzgar a los culpables de la peor crisis económica de la historia de Argentina, la primera y la segunda minoría se la repartieron entre el principal responsable del proceso de destrucción reciente y el candidato del jefe de la fracción bonaerense que le echó nafta al incendio de los primeros meses del 2002, llevando a la mitad de la población debajo de la línea de pobreza y a un cuarto, debajo de la línea de indigencia.
Diferencias entre una sociedad y otra, diferencias que hablan a las claras de por qué España es una democracia sólida con una economía pujante y porque nosotros nos convertimos en el circo mafioso que hoy somos. Cosas que nuestros pensadores neoliberales se cuidan, por supuesto, de señalar.
Un aplauso al pueblo español, por ejercer, con valentía, su libertad.
Primer punto: una encuesta no es una elección. El pueblo se manifiesta con el voto y toda encuesta es una aproximación, en muchos casos, manipulada por los mismos partidos políticos. Segundo: aún suponiendo ciertas estas encuestas, no deja de ser democrático que el pueblo le pase una factura a Aznar por haberlos llevado a una guerra que la mayoría de España no apoyaba (en esos momentos, nadie habló de lo antidemocrático de un presidente que ignora el mandato de sus votantes).
Pero, principalmente, parecen olvidar nuestros cerebros de la derecha vernácula es que Aznar mintió a su electorado, tratando de dirigir las sospechas a ETA, porque si se sabía que la autoría era de un grupo radical islámico, iba a ser juzgada su decisión de invadir Irak y, posiblemente, perdiera la elección. Y que el mismo pueblo español que tuvo la valentía de salir a la calle al día siguiente de un atentado atroz, para decirle no al terrorismo, la tuvo también para castigar en las urnas al presidente que les había mentido. Si eso no es democrático, si eso no habla de la madurez y la ética de un pueblo, me cuesta trabajo explicar porqué.
Para los analistas políticos locales: en nuestra patria, al momento de juzgar a los culpables de la peor crisis económica de la historia de Argentina, la primera y la segunda minoría se la repartieron entre el principal responsable del proceso de destrucción reciente y el candidato del jefe de la fracción bonaerense que le echó nafta al incendio de los primeros meses del 2002, llevando a la mitad de la población debajo de la línea de pobreza y a un cuarto, debajo de la línea de indigencia.
Diferencias entre una sociedad y otra, diferencias que hablan a las claras de por qué España es una democracia sólida con una economía pujante y porque nosotros nos convertimos en el circo mafioso que hoy somos. Cosas que nuestros pensadores neoliberales se cuidan, por supuesto, de señalar.
Un aplauso al pueblo español, por ejercer, con valentía, su libertad.
14.3.04
otro día 11
Parecen ser tiempos en los que nos estamos acostumbrados al horror. Repetimos las mismas frases, los mismos conceptos, los mismos tibios intentos para buscar responsables, excusar culpas, cayendo en la frase hueca, sin que nada de eso tenga verdadero sentido. Porque a cada día 11, vendrán otros días 11. Porque a estos muertos, se sumarán otros muertos, muertos que no danzan en los pasillos del poder, ni ven engordar sus cuentas bancarias por los negocios bélicos, ni invaden ni matan ni corrompen. En el medio, acostumbrarse como si no hubiera modo de quebrar la lógica del odio y de la oscuridad.
A 24 horas del atentado en Madrid, el pueblo español salió a la calle, inundó esas avenidas peligrosas y le gritó al asesino que no tiene miedo. Millones salieron a la luz y se unieron a otros millones, en distintos puntos del planeta, que están cansados de reunir los miembros desperdigados de sus hijos, sus esposos, sus amigos, sus vecinos. Millones que quieren vivir, millones que sienten que la vida es algo más que este acostumbrar a lo inexorable, a lo inevitable, a las penumbras.
Somos más lo que estamos en la luz. Somos más lo que queremos vivir, lo que sentimos que tenemos derecho a dejar algo más que sufrimiento en nuestro paso por este mundo. Somos más lo que apostamos porque hay una verdad, desde el fondo de la historia, una verdad universal que se enlaza con esa noción terrenal del amor.
Es crítico, fundamental, necesario, que ese número vital, decisivo, aplastante, marque los nuevos tiempos. Que los cínicos que manejan el poder, los que armaron los explosivos de Madrid, comandaron los aviones que se estrellaron contra las Torres, los que bombardearon a la población civil en Bagdad, los que fueron cómplices de los que ejecutaron esos bombardeos, los que levantan muros de oprobio en Medio Oriente, los príncipes de las mafias financieras internacionales, los que procuran el Estado Mínimo y la Codicia Grande, los mercaderes del miedo, los idiotas útiles de la Maldad sepan que son minoría. Sientan, ahora ellos, el miedo de ser una especie en extinción. Sepan que no les vamos a permitir que dicten nuestros días, diluyan nuestros sueños y nos ensucien este pequeño rincón de luz, en este punto apartado de la galaxia.
Los nuevos tiempos sólo serán nuevos si esa masa crítica, ese aluvión que inundó las calles, tiene el suficiente valor para no resignarse a lo inexorable.
Sólo entonces, todos estas muertes, pueden ser que tengan algún sentido.
9.3.04
del "Facundo"
Del especial de la muerte de Facundo Quiroga, que ocupa el centro de la actualización de marzo de SCSP, rescatamos algunos párrafos del “Facundo” de Domingo Sarmiento, un libro imprescindible para cualquier argentino. Cuando se despreocupa de Rosas y enfoca la naturaleza del argentino de su tiempo, Sarmiento logra algunos párrafos de particular brillantez, agudos apuntes sobre el ser nacional, moldeado por la geografía inmensa de la Argentina. Aquí van algunos momentos destacables:
…la Esfinge Argentina, mitad mujer por lo cobarde, mitad tigre por lo sanguinario…
El mal que aqueja a la República Argentina es la extensión: el desierto la rodea por todas partes y se le insinúa en las entrañas; la soledad, el despoblado sin una habitación humana, son, por lo general, los límites incuestionables entre unas y otras provincias. Allí la inmensidad por todas partes: inmensa la llanura, inmensos los bosques, inmensos los ríos, el horizonte siempre incierto, siempre confundiéndose con la tierra, entre celajes y vapores tenues, que no dejan, en la lejana perspectiva, señalar el punto en que el mundo acaba y principia el cielo.
Si no es la proximidad del salvaje lo que inquieta al hombre del campo, es el temor de un tigre que lo acecha, de una víbora que no puede pisar. Esta inseguridad de la vida, que es habitual y permanente en las campañas, imprime, a mi parecer, en el carácter argentino cierta resignación estoica para la muerte violenta, que hace de ella uno de los percances inseparables de la vida, una manera de morir como cualquiera otra; y puede quizá explicar en parte la indiferencia con que dan y reciben la muerte, sin dejar en los que sobreviven impresiones profundas y duraderas.
Los argentinos, de cualquier clase que sean, civilizados o ignorantes, tienen una alta conciencia de su valer como nación; todos los demás pueblos americanos les echan en cara esta vanidad, y se muestran ofendidos de su presunción y arrogancia. Creo que el cargo no es del todo infundado, y no me pesa de ello. ¡Ay del pueblo que no tiene fe en sí mismo! ¡Para ése no se han hecho las grandes cosas! ¿Cuánto no habrá podido contribuir a la independencia de una parte de la América la arrogancia de estos gauchos argentinos que nada han visto bajo el sol, mejor que ellos, ni el hombre sabio, ni el poderoso? El europeo es para ellos el último de todos, porque no resiste a un par de corcovos del caballo. Si el origen de esta vanidad nacional en las clases inferiores es mezquino, no son por eso menos nobles las consecuencias; como no es menos pura el agua de un río porque nazca de vertientes cenagosas e infectas.
La poesía, para despertarse (porque la poesía es como el sentimiento religioso, una facultad del espíritu humano), necesita el espectáculo de lo bello, del poder terrible, de la inmensidad, de la extensión, de lo vago, de lo incomprensible; porque sólo donde acaba lo palpable y vulgar empiezan las mentiras de la imaginación, el mundo ideal. Ahora yo pregunto: ¿Qué impresiones ha de dejar en el habitante de la República Argentina el simple acto de clavar los ojos en el horizonte, y ver... no ver nada; porque cuanto más hunde los ojos en aquel horizonte incierto, vaporoso, indefinido, más se le aleja, más lo fascina, lo confunde, y lo sume en la contemplación y la duda? ¿Dónde termina aquel mundo que quiere en vano penetrar? ¡No lo sabe! ¿Qué hay más allá de lo que ve? ¡La soledad, el peligro, el salvaje, la muerte! He aquí ya la poesía: el hombre que se mueve en estas escenas, se siente asaltado de temores e incertidumbres fantásticas, de sueños que le preocupan despierto.
El gaucho anda armado del cuchillo que ha heredado de los españoles: esta peculiaridad de la Península, este grito característico de Zaragoza: ¡Guerra a cuchillo! , es aquí más real que en España. El cuchillo, a más de un arma, es un instrumento que le sirve para todas sus ocupaciones: no puede vivir sin él, es como la trompa del elefante, su brazo, su mano, su dedo, su todo. El gaucho, a la par de jinete, hace alarde de valiente, y el cuchillo brilla a cada momento, describiendo círculos en el aire, a la menor provocación, sin provocación alguna, sin otro interés que medirse con un desconocido; juega a las puñaladas, como jugaría a los dados. Tan profundamente entran estos hábitos pendencieros en la vida íntima del gaucho argentino, que las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza la vida. El hombre de la plebe de los demás países toma el cuchillo para matar, y mata; el gaucho argentino lo desenvaina para pelear, y hiere solamente. Es preciso que esté muy borracho, es preciso que tenga instintos verdaderamente malos, o rencores muy profundos, para que atente contra la vida de su adversario. Su objeto es sólo marcarlo, darle una tajada en la cara, dejarle una señal indeleble. Así, se ve a estos gauchos llenos de cicatrices, que rara vez son profundas. La riña, pues, se traba por brillar, por la gloria del vencimiento, por amor a la reputación.
El general Paz no es un genio, como el Artillero de Tolón, y me alegro de que no lo sea; la libertad pocas veces tiene mucho que agradecer a los genios.
Una de estas veces marchaba Facundo Quiroga por una calle seguido de un ayudante, y al ver a estos hombres con frac que corren por las veredas, a las señoras que huyen sin saber de qué, Quiroga se detiene, pasea una mirada de desdén sobre aquellos grupos y dice a su edecán: "¡Este pueblo se ha enloquecido!" Facundo había llegado a Buenos Aires poco después de la caída de Balcarce. "Otra cosa hubiera sucedido, decía, si yo hubiese estado aquí." "¿Y qué habría hecho, general?", le replicaba uno de los que escuchándole había:" S. E. no tiene influencia sobre esta plebe de Buenos Aires." Entonces Quiroga levantando la cabeza, sacudiendo su negra melena y despidiendo rayos de sus ojos, le dice con voz breve y seca:
-¡Mire usted! Habría salido a la calle, y al primer hombre que hubiera encontrado, le habría dicho: ¡Sígame! y ese hombre me habría seguido!...
Hay un momento fatal en la historia de todos los pueblos y es aquél en que, cansados los partidos de luchar, piden antes de todo el reposo de que por largos años han carecido, aun a expensas de la libertad o de los fines que ambicionaban; éste es el momento en que se alzan los tiranos que fundan dinastías e imperios.
FACUNDO
Domingo Faustino Sarmiento
…la Esfinge Argentina, mitad mujer por lo cobarde, mitad tigre por lo sanguinario…
El mal que aqueja a la República Argentina es la extensión: el desierto la rodea por todas partes y se le insinúa en las entrañas; la soledad, el despoblado sin una habitación humana, son, por lo general, los límites incuestionables entre unas y otras provincias. Allí la inmensidad por todas partes: inmensa la llanura, inmensos los bosques, inmensos los ríos, el horizonte siempre incierto, siempre confundiéndose con la tierra, entre celajes y vapores tenues, que no dejan, en la lejana perspectiva, señalar el punto en que el mundo acaba y principia el cielo.
Si no es la proximidad del salvaje lo que inquieta al hombre del campo, es el temor de un tigre que lo acecha, de una víbora que no puede pisar. Esta inseguridad de la vida, que es habitual y permanente en las campañas, imprime, a mi parecer, en el carácter argentino cierta resignación estoica para la muerte violenta, que hace de ella uno de los percances inseparables de la vida, una manera de morir como cualquiera otra; y puede quizá explicar en parte la indiferencia con que dan y reciben la muerte, sin dejar en los que sobreviven impresiones profundas y duraderas.
Los argentinos, de cualquier clase que sean, civilizados o ignorantes, tienen una alta conciencia de su valer como nación; todos los demás pueblos americanos les echan en cara esta vanidad, y se muestran ofendidos de su presunción y arrogancia. Creo que el cargo no es del todo infundado, y no me pesa de ello. ¡Ay del pueblo que no tiene fe en sí mismo! ¡Para ése no se han hecho las grandes cosas! ¿Cuánto no habrá podido contribuir a la independencia de una parte de la América la arrogancia de estos gauchos argentinos que nada han visto bajo el sol, mejor que ellos, ni el hombre sabio, ni el poderoso? El europeo es para ellos el último de todos, porque no resiste a un par de corcovos del caballo. Si el origen de esta vanidad nacional en las clases inferiores es mezquino, no son por eso menos nobles las consecuencias; como no es menos pura el agua de un río porque nazca de vertientes cenagosas e infectas.
La poesía, para despertarse (porque la poesía es como el sentimiento religioso, una facultad del espíritu humano), necesita el espectáculo de lo bello, del poder terrible, de la inmensidad, de la extensión, de lo vago, de lo incomprensible; porque sólo donde acaba lo palpable y vulgar empiezan las mentiras de la imaginación, el mundo ideal. Ahora yo pregunto: ¿Qué impresiones ha de dejar en el habitante de la República Argentina el simple acto de clavar los ojos en el horizonte, y ver... no ver nada; porque cuanto más hunde los ojos en aquel horizonte incierto, vaporoso, indefinido, más se le aleja, más lo fascina, lo confunde, y lo sume en la contemplación y la duda? ¿Dónde termina aquel mundo que quiere en vano penetrar? ¡No lo sabe! ¿Qué hay más allá de lo que ve? ¡La soledad, el peligro, el salvaje, la muerte! He aquí ya la poesía: el hombre que se mueve en estas escenas, se siente asaltado de temores e incertidumbres fantásticas, de sueños que le preocupan despierto.
El gaucho anda armado del cuchillo que ha heredado de los españoles: esta peculiaridad de la Península, este grito característico de Zaragoza: ¡Guerra a cuchillo! , es aquí más real que en España. El cuchillo, a más de un arma, es un instrumento que le sirve para todas sus ocupaciones: no puede vivir sin él, es como la trompa del elefante, su brazo, su mano, su dedo, su todo. El gaucho, a la par de jinete, hace alarde de valiente, y el cuchillo brilla a cada momento, describiendo círculos en el aire, a la menor provocación, sin provocación alguna, sin otro interés que medirse con un desconocido; juega a las puñaladas, como jugaría a los dados. Tan profundamente entran estos hábitos pendencieros en la vida íntima del gaucho argentino, que las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza la vida. El hombre de la plebe de los demás países toma el cuchillo para matar, y mata; el gaucho argentino lo desenvaina para pelear, y hiere solamente. Es preciso que esté muy borracho, es preciso que tenga instintos verdaderamente malos, o rencores muy profundos, para que atente contra la vida de su adversario. Su objeto es sólo marcarlo, darle una tajada en la cara, dejarle una señal indeleble. Así, se ve a estos gauchos llenos de cicatrices, que rara vez son profundas. La riña, pues, se traba por brillar, por la gloria del vencimiento, por amor a la reputación.
El general Paz no es un genio, como el Artillero de Tolón, y me alegro de que no lo sea; la libertad pocas veces tiene mucho que agradecer a los genios.
Una de estas veces marchaba Facundo Quiroga por una calle seguido de un ayudante, y al ver a estos hombres con frac que corren por las veredas, a las señoras que huyen sin saber de qué, Quiroga se detiene, pasea una mirada de desdén sobre aquellos grupos y dice a su edecán: "¡Este pueblo se ha enloquecido!" Facundo había llegado a Buenos Aires poco después de la caída de Balcarce. "Otra cosa hubiera sucedido, decía, si yo hubiese estado aquí." "¿Y qué habría hecho, general?", le replicaba uno de los que escuchándole había:" S. E. no tiene influencia sobre esta plebe de Buenos Aires." Entonces Quiroga levantando la cabeza, sacudiendo su negra melena y despidiendo rayos de sus ojos, le dice con voz breve y seca:
-¡Mire usted! Habría salido a la calle, y al primer hombre que hubiera encontrado, le habría dicho: ¡Sígame! y ese hombre me habría seguido!...
Hay un momento fatal en la historia de todos los pueblos y es aquél en que, cansados los partidos de luchar, piden antes de todo el reposo de que por largos años han carecido, aun a expensas de la libertad o de los fines que ambicionaban; éste es el momento en que se alzan los tiranos que fundan dinastías e imperios.
FACUNDO
Domingo Faustino Sarmiento
8.3.04
inseparablemente juntos
Fin de semana, cine, la nueva película de los hermanos Farelly. Una muy buena película. En la onda de "Amor ciego", esto es, no esperen un gag desopilante y escatológico, uno atrás de otro, si no una comedia "pretenciosa". Linda indagación sobre dos hermanos siameses que se creían que uno había cargado al otro, durante su vida, hasta que se dan cuenta que, en realidad, uno se había apoyado en el otro. Para recomendar.
3.3.04
una historia argentina
Reportaje en "La Nación" a Luis Nicolao, nadador argentino que estuvo ahí nomás de ganar una medalla dorada en Mëxico 1968. Algunos entretelones de la historia, nos revela una auténtica "historia argentina".
-¿Le molesta hablar de México?
-No me molesta. Yo estaba a 22 minutos de la pileta olímpica. Me tomé un ómnibus de la organización cuatro horas y media antes del comienzo de mi serie. E igual llegué tarde. Habían notificado que para esos días había que cambiar los recorridos porque podían existir problemas de tránsito. Nunca me avisaron. El dirigente argentino, del que me reservo el nombre, estaba viendo las competencias y haciendo compras.
-¿Ganaba el oro?
-No puedo decir eso. Sí que esa misma noche viene el dirigente y me transmite: "No te preocupés, Luisito, que vas a nadar en la final. Te vamos a hacer una prueba extraoficial, para que tu tiempo sea válido y entrés en la final". Me quedé sentado cuatro horas, esperando. Salió a la 1 de la mañana y me dijo: "Lamentablemente, no pudimos hacer nada". A las 2, me metí en la pileta y me tomaron el tiempo: hice 2 décimas menos que el ganador de la medalla dorada (Don Scholander, también del Santa Clara; Spitz fue segundo).
-Sensación espantosa, me imagino.
-Sensación espantosa tuve al día siguiente. Me encuentro en la villa olímpica con una chica, competidora de Estados Unidos. Me dice: "Qué lástima lo tuyo. Qué pena que no te defendieron..."
-¿Cómo?
-Sí, me contó que durante la reunión se levantó el dirigente norteamericano y habló de mi caso, de la injusticia, de que había que hacer algo. Miró al dirigente argentino y éste ni abrió la boca. Entonces, se calló y se sentó. ¡Me quería matar! Averigüé: justo había elecciones de la Federación de Natación y como presidente se postulaba un australiano, que llevaba de vice... al nuestro. Resulta que el 8o. clasificado era de Australia. Si entraba yo, salía él. El dirigente argentino prefirió no tirarse en contra del de Australia. Y me comí el chubasco.
-Se retiró por ese incidente.
-Sí, colmó la lucha de muchos años.
(la nación, 03.04.04)
-¿Le molesta hablar de México?
-No me molesta. Yo estaba a 22 minutos de la pileta olímpica. Me tomé un ómnibus de la organización cuatro horas y media antes del comienzo de mi serie. E igual llegué tarde. Habían notificado que para esos días había que cambiar los recorridos porque podían existir problemas de tránsito. Nunca me avisaron. El dirigente argentino, del que me reservo el nombre, estaba viendo las competencias y haciendo compras.
-¿Ganaba el oro?
-No puedo decir eso. Sí que esa misma noche viene el dirigente y me transmite: "No te preocupés, Luisito, que vas a nadar en la final. Te vamos a hacer una prueba extraoficial, para que tu tiempo sea válido y entrés en la final". Me quedé sentado cuatro horas, esperando. Salió a la 1 de la mañana y me dijo: "Lamentablemente, no pudimos hacer nada". A las 2, me metí en la pileta y me tomaron el tiempo: hice 2 décimas menos que el ganador de la medalla dorada (Don Scholander, también del Santa Clara; Spitz fue segundo).
-Sensación espantosa, me imagino.
-Sensación espantosa tuve al día siguiente. Me encuentro en la villa olímpica con una chica, competidora de Estados Unidos. Me dice: "Qué lástima lo tuyo. Qué pena que no te defendieron..."
-¿Cómo?
-Sí, me contó que durante la reunión se levantó el dirigente norteamericano y habló de mi caso, de la injusticia, de que había que hacer algo. Miró al dirigente argentino y éste ni abrió la boca. Entonces, se calló y se sentó. ¡Me quería matar! Averigüé: justo había elecciones de la Federación de Natación y como presidente se postulaba un australiano, que llevaba de vice... al nuestro. Resulta que el 8o. clasificado era de Australia. Si entraba yo, salía él. El dirigente argentino prefirió no tirarse en contra del de Australia. Y me comí el chubasco.
-Se retiró por ese incidente.
-Sí, colmó la lucha de muchos años.
(la nación, 03.04.04)
2.3.04
los Soprano
No, no. No cambie de canal. Vio bien. No son “Los Soprano”, sino el discurso del Presidente Kirchner en el Congreso. Leyendo el mensaje al lado de Scioli y Camaño, frente a una multitud arreada a la Plaza del Congreso, al son del bombo de Tula, con asistentes de lujo, como Ruckauf con jopo amarillo, Cavalieri, Ubaldini, aplaudiendo con fervor cuando se decía que no se iba a hacer, lo que ellos hicieron hace diez años. ¿Se acuerdan de la época del que se vayan todos? El último que apague la luz...
día negro para los políticos argentinos
TITULAR
Polémico trasplante de cara, desautorizado por un comité de ética francés
(clarín, 02.03.04)
Polémico trasplante de cara, desautorizado por un comité de ética francés
(clarín, 02.03.04)
1.3.04
migajas del Oscar
Desde la butaca preferencial frente a la TV, los comentarios chatarras del Oscar 2004.
a) Cada vez más flojita la presentación. Entre los premiados que no se animan a bajar línea política y los números musicales, cada vez más aburridos, cuesta llegar a las 2 de la matina.
b) Todos quedaron conformes: “El Señor de los Anillos” arrasó con todo, Sofi se llevó su Oscar, Charlize Theron el suyo, Sean Penn también (todo un símbolo político) y Tim Robbins (idem). Bien por “Las invasiones bárbaras” y por “Buscando a Nemo”. Todo más o menos lo previsto.
c) Babita de la noche: Angelina Jolie. Afanó lejos. Detrás, a varios cuerpos, Liv Tyler (gordita y todo), Julia Roberts y Naomí Watts.
d) Lindo el homenaje a Bob Hope, Katherine Hepburn y a Blake Edwards (lo mejor de la noche)
e) ¡Pésima la cobertura de la ceremonia por parte de TNT! Traducían cuando se les cantaban las ganas, mal y a medias, con horrores de traducción y transcripción. Hubiera sido muy interesante saber lo que dijo Billy Cristal, porque fue uno de los perseguidos de la velada. Fue tan pero tan mala la transmisión que terminamos extrañando las veladas con Lucho Áviles y Daniela Cardone. Lamentable. Dato: cada vez que tenían que nombrar a la competencia (HBO) la llamaban, “la productora”.
f) ¡Qué linda que estaba Angelina Jolie!
g) La pregunta de la noche: ¿qué tocaba Sting?
h) Patético: el nivel de cholulismo histérico de Andy, en la previa.
i) ¡Qué linda que estaba Angelina Jolie!
j) Denuncia: Bill Murray se robó la nominación. No era que hizo una excepcional interpretación como un tipo hastiado de la vida. No. ¡Tiene esa cara de culo todo el tiempo! ¡Hasta hubo que consolarlo cuando perdió el premio!
k) Otra de las derivaciones del éxito de “El Señor de los Anillos” es cómo la industria cinematográfica le puede cambiar la cara a un país, en este caso, Nueva Zelandia. Da empleo, reactiva la economía y produce que la mirada de potenciales turistas se posen sobre el país promotor. Esto para nuestros neoliberales criollos que no encontraban motivos para sancionar una ley de apoyo al cine, porque no necesitábamos una industria cinematográfica, si total “Suiza no tiene y no le pasa nada”.
l) ¡Qué linda que estaba Angelina Jolie!
a) Cada vez más flojita la presentación. Entre los premiados que no se animan a bajar línea política y los números musicales, cada vez más aburridos, cuesta llegar a las 2 de la matina.
b) Todos quedaron conformes: “El Señor de los Anillos” arrasó con todo, Sofi se llevó su Oscar, Charlize Theron el suyo, Sean Penn también (todo un símbolo político) y Tim Robbins (idem). Bien por “Las invasiones bárbaras” y por “Buscando a Nemo”. Todo más o menos lo previsto.
c) Babita de la noche: Angelina Jolie. Afanó lejos. Detrás, a varios cuerpos, Liv Tyler (gordita y todo), Julia Roberts y Naomí Watts.
d) Lindo el homenaje a Bob Hope, Katherine Hepburn y a Blake Edwards (lo mejor de la noche)
e) ¡Pésima la cobertura de la ceremonia por parte de TNT! Traducían cuando se les cantaban las ganas, mal y a medias, con horrores de traducción y transcripción. Hubiera sido muy interesante saber lo que dijo Billy Cristal, porque fue uno de los perseguidos de la velada. Fue tan pero tan mala la transmisión que terminamos extrañando las veladas con Lucho Áviles y Daniela Cardone. Lamentable. Dato: cada vez que tenían que nombrar a la competencia (HBO) la llamaban, “la productora”.
f) ¡Qué linda que estaba Angelina Jolie!
g) La pregunta de la noche: ¿qué tocaba Sting?
h) Patético: el nivel de cholulismo histérico de Andy, en la previa.
i) ¡Qué linda que estaba Angelina Jolie!
j) Denuncia: Bill Murray se robó la nominación. No era que hizo una excepcional interpretación como un tipo hastiado de la vida. No. ¡Tiene esa cara de culo todo el tiempo! ¡Hasta hubo que consolarlo cuando perdió el premio!
k) Otra de las derivaciones del éxito de “El Señor de los Anillos” es cómo la industria cinematográfica le puede cambiar la cara a un país, en este caso, Nueva Zelandia. Da empleo, reactiva la economía y produce que la mirada de potenciales turistas se posen sobre el país promotor. Esto para nuestros neoliberales criollos que no encontraban motivos para sancionar una ley de apoyo al cine, porque no necesitábamos una industria cinematográfica, si total “Suiza no tiene y no le pasa nada”.
l) ¡Qué linda que estaba Angelina Jolie!
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